|
Cuáles son los motivos de renuncia, es la pregunta que se hace David Fischman, consultor internacional en temas de liderazgo. Su conclusión es que cerca del 80% de las personas renuncia a su trabajo porque no se siente apreciado por su jefe.
Según esta premisa, el trabajo de desarrollo organizacional hay que apuntarlo a los jefes que aún mantienen un estilo de liderazgo poco abierto a recibir las ideas de sus equipos. Sin embargo, aunque algo de esto puede haber, los estudios realizados a los mandos medios, es decir, aquellos profesionales que se ocupan de desarrollar la estrategia de la empresa, nos indican que son otros los factores de renuncia.
De acuerdo a las estimaciones de nuestro Barómetro del Mercado Laboral de Mandos Medios –un estudio que mide la búsqueda de empleo de los profesionales cuyas rentas oscilan entre uno y tres millones de pesos– un 69% de los ejecutivos está buscando un cambio. El principal motivo es el desarrollo profesional y sólo un 2% renuncia por el jefe.
Estas motivaciones no hacen otra cosa que revelarnos que el talento se cambia principalmente por “estimar” que tendrá un mejor plan de carrera en otra empresa, ya que cerca del 50% de los cambios son por menos de un 20% de aumento en la renta, y desde la perspectiva de las empresas, los resultados le dan la razón a los ejecutivos, ya que menos del 10% de las causas de búsqueda de profesionales se debe a promoción y desempeño.
Los ejecutivos, al igual que la empresa, están mirando el pasto del vecino siempre, pero se movilizan cada vez que la empresa trae un talento de afuera en vez de promover internamente y eso se produce, muchas veces, porque el jefe no conoce el talento del profesional con el que cuenta y éste se desmotiva.
El desafío de retener el talento hoy no pasa por una mejora económica, sino porque los ejecutivos expliciten sus metas profesionales y los jefes sean capaces de compatibilizar las metas de la empresa con las de sus talentos.
Por Ignacio González, Gte. General Mandomedio.com.
Columnas Pymes |